¿QUÉ VAS A ENCONTRAR AQUÍ?

´El Nuevo Jeremías reflexiona desde su condición de cristiano, sin aditamentos, seguidor de Jesús de Nazaret.

Tú cíñete por tanto los costados, levántate y diles todo lo que yo te ordenaré, no tiembles ante ellos, de lo contrario, te haré temblar ante ellos. Hoy te constituyo en fortaleza, en muro de bronce frente a todo el país, frente a los reyes de Judá y sus jefes, frente a sus sacerdotes y el pueblo del país. Combatirán contra ti, pero no te vencerán.
Jer. 1, 4-5, 17-18

domingo, 24 de noviembre de 2013

EL PAPA FRANCISCO, ¿UN NUEVO JEREMÍAS?

Me encuentro un artículo donde se cita el encabezamiento de este blog. Solo por eso voy a reproducirlo. Además, la pregunta que da título al artículo y a este post me parece muy oportuna. De todas formas, el camino se demuestra andando y este pontífice demostrará su condición profética cuando pase de las palabras a los hechos. De las primeras hay buena cosecha, la de los segundos es más magra y confusa, como la última elección de Gil Tamayo como Secretario de la Conferencia Episcopal... No habla mal, pero pertenece al Opus Dei... Le daremos cien días de confianza.

                                 Profeta Jeremías (Miguel Ángel)

domingo, 17 de noviembre de 2013

URGE EL CAMBIO EN LA IGLESIA ESPAÑOLA

Publica El País un artículo sobre la sucesión del Cardenal Rouco Varela. El Papa Francisco busca otro Presidente de la Conferencia Episcopal Española que esté más acorde con su línea abierta. El Foro de Curas de Madrid lo ha definido de manera más certera: se necesita un pastor más cristiano. Rouca es el paradigma del jerarca católico que ha olvidado la conexión con el Jesús de los pobres.  Así lo confirman su moralismo apocalíptico (España, tierra de misión), su visión de Cristiandad alejada de la de comunidad cristiana, su entronque con la Iglesia franquista, su tono autoritario y regañón. Si realmente Bergoglio quiere hacer visible su viraje hacia el Evangelio, tiene que destituir a Rouco y sus mariachis cuanto antes. Rouco ha canonizado a los mártires de la guerra mientras proclamaba que no había que abrir las heridas de la Guerra Civil, ha defendido a los movimientos ultraconservadores mientras estigmatizaba a los progresistas (caso Pagola), ha pretendido mantener una Iglesia dominante en la sociedad (proyecto del miniVaticano de Madrid, control de la enseñanza y de los medios de comunicación, ha acosado a los gobiernos de izquierda mientras se calla con los de derechas, etc.).

Los cristianos esperamos que esta nefasta vuelta a la Iglesia cesaropapista termine de una vez. El actual Presidente de la CEE es la cara visible de esa operación que ha llevado a la Iglesia española a unas cotas de impopularidad preocupantes. Urge abandonar esa rémora trasnochada, la pretensión de influir como un poder fáctico en la sociedad, urge apostar por la gente humilde y distanciarse de los que están haciendo sufrir a los humildes y se proclaman “católicos”, urge convertirse en una voz crítica ante tanto atropello de los ciudadanos, urge conectar con los verdaderos problemas más allá de la retórica moralista (aborto, matrimonio homosexual…). Por ello hay que cambiar de pastor, poner un cristiano al frente de esta maltratada grey. Francisco tiene la oportunidad de demostrar hasta dónde llega el cambio evangélico que predica.



domingo, 6 de octubre de 2013

DONDE DIJE BENEDICTO, DIGO AHORA FRANCISCO

Me encuentro últimamente con algunos conocidos, autoproclamados católicos, que han tachado mis post de este blog como radicales, incluso de anticatólicos, y que ahora parecen haber virado hacia mis posturas críticas. El milagro se llama Papa Francisco, que parece haberles descubierto a algunos que la Iglesia Católica no era lo suficientemente cristiana. Me alegro del viraje evangélico del contramaestre Bergoglio en una destartalada nave que iba hacia el naufragio, si bien me llama la atención cómo algunos fieles se apuntan a este nuevo rumbo más por obediencia al Obispo de Roma que por convicción. Ese reflejo jerárquico es una prueba de cuán lejos estaba precisamente la Iglesia de su fundador. Nuestro pensamiento debe tener como norte El Evangelio y no la Silla de San Pedro, que no siempre, como demuestra la Historia, ha estado del lado del mensaje de Cristo. Los dos últimos pontificados, sin ir más lejos, han apostado por un concepto de Cristiandad que se alejaba del mandato del Concilio Vaticano II. ¿Cómo es posible que los que comulgaban con esos trasnochados mensajes de Juan Pablo II y Benedicto XVI sean ahora entusiastas del mensaje del pontífice argentino? Es la cuadratura del círculo, que se explica por esa sumisión al autoritarismo vaticano que caracteriza al católico tradicional… Ojalá esto también lo cambie el Papa Francisco.
Desde aquí llevamos mucho tiempo apostando por una Iglesia de cristianos conscientes, autocríticos, con criterio propio fundamentado en el Evangelio. De ahí nace precisamente el cambio que tanta ilusión ha despertado en algunos a través de la figura de Bergoglio. De poco servirá que los católicos se sumen a la moda de este pontífice jesuita que parece franciscano sin no se produce en ellos un cambio profundo que haga posible cambiar el trasnochado modus operandi de la Iglesia. Hay que dar voz a ese pueblo de Dios consciente y crítico, llevando hasta sus últimas consecuencias el proceso que se inició en el Concilio Vaticano II. Hay que escuchar también a otros ciudadanos que supuestamente están fuera de la Iglesia. El reto está ahí en esta dimensión participativa, aperturista y también en otra más delicada: cómo controlar los poderes fácticos de dentro y fuera de la Iglesia a los que no les conviene esta metamorfosis.  Ahí el actual Papa tiene que demostrar hasta qué punto el giro evangélico que predica pueda ser efectivo.




sábado, 28 de septiembre de 2013

CONTUNDENCIA DESDE LA PAZ Y LA RECONCILIACIÓN

Compruebo ultimamente que, ante el deterioro de la situación social y política en España, algunos recurren a pensamientos, deseos e incluso planteamientos violentos... Desde el Evangelio de Jesús, pero también desde una óptica genuinamente democrática, no tiene sentido esa vía, ni siquiera en el plano deseante. 

La violencia está injustificada en la moral cívica y en la cristiana (Jesús se dejo matar en lugar de recurrir a ella); es un atajo aparentemente tentador pero, a la larga, es poco efectivo, como demuestra la Historia. Asumimos que estamos gobernados por esa miserable "clase senatorial" aliada con los poderes económicos, pero la manera de combatirla solo puede ser por la vía democrática, de manera valiente y contundente, pero siempre pacífica. En nombre del verdadero cambio y democracia no abandonemos la senda de la paz.


jueves, 26 de septiembre de 2013

POR SUS ENEMIGOS LOS CONOCERÉIS... DRAGÓ Y DE PRADA CRITICAN AL PAPA, SÍNTOMAS DE QUE VA POR EL BUEN CAMINO...




Francisco I ha operado el milagro de que la derecha le ponga en el punto de mira crítico. Eso no ocurría desde los venturosos tiempos de Pablo VI. Juan Manuel de Prada, la pluma más rancia del país, se queja en el catoliquísimo ABC de que las declaraciones del Papa (<<jamás he sido de derechas>>) han puesto en entredicho su credo. <<He sentido que he hecho el canelo durante todos estos años>>. Ya era hora de que cayeras del caballo, muchacho... Quizá no te habías dado cuenta de que se puede ser católico y no ser cristiano... Por otro lado, Fernando Sánchez Dragó, la pluma de la derecha "liberal", modernaca, laica y hedonista, ha arremetido contra Bergoglio por ser <<el cura obrero que va camino de convertirse en el papa más cochambroso de la historia>>.

Por otro lado, la tribu de Rouco Varela y el PP deben estar desconcertados. También Rajoy, tan proclive a la muletilla "como Dios manda"; ¿la aventará ahora cuando su máximo representante en la Tierra -según él cree como católico practicante- parece exhibir argumentos contrarios al "catolicismo" tradicional que tanto se había alejado del cristianismo?

Francisco ha conseguido que este indignado cronista salga en defensa del Sumo Pontífice. Eso no había ocurrido nunca. Nos congratulamos de que el Papa argentino empiece a transitar la senda del Evangelio: por sus frutos los conoceréis... y también por sus enemigos. ¿Recordáis quienes acosaron y mataron a Jesucristo?



jueves, 5 de septiembre de 2013

TOMÁS DE AQUINO, EL BIEN COMÚN, CHRISTIAN FELBER Y EL DILEMA DEL PAPA



Visito Emilia Romaña, prodigio del arte y de la impronta cristiana. Rávena es el esplendor del recién inaugurado cesaropapismo. Me sorprende la belleza de esa iconografía simbolizada al tiempo que rechazo esa alianza espúria entre Iglesia e Imperio. En Bolonia me emociona el complejo medieval de cuatro iglesias altomedievales de Santo Stefano, especialmente el pequeño calco del Santo Sepulcro de Jerusalén que trajeron aquí los cruzados. Visito también la tumba de Santo Domingo de Guzmán, fundador de los dominicos, pero me atrae más la presencia advocada de Tomás de Aquino, el "buey sabio". Memorable esfuerzo el del el creador de la escolástica por intentar racionalizar los misterios de la fe; lástima que sus compañeros de orden, convertidos en cancerberos de la Inquisición, la utilizasen como referente dogmático para atormentar a los herejes. El santo italiano habló de "bien común" como criterio social preeminente y este ha sido uno de los ejes de la doctrina social de la Iglesia Católica. 

Leo este domingo en el país una entrevista con Christian Felber, promotor de la "economía del bien común" y me pregunto por qué la Iglesia no ha apoyado estos postulados humanistas y cristianos en lugar de hacer la vista gorda hacia el miserable egoísmo del poder financiero, cuando no apoyar subrepticiamente las opciones derechistas que sostienen esa globalizada rapiña. Las 50 propuestas para hacer más justo el mundo del austriaco son la continuación laica de la lógica solidaria del pensador aquiniano. Felber critica que toda la economía gire en torno al PIB, en lugar de un "producto del bien común" que tenga en consideración otros parámetros cualitativos como el medioambiente, la salud democrática, la justicia y la igualdad... Y ese planteamiento solidario se concreta en el "factor 20", que establece que la diferencia entre un ejecutivo y un operario no puede superar el multiplicador 20 (en 2011 llegó a 321). Para culminar su propuesta Felber pretende sustituir la lógica de la competencia por la de la cooperación. Nada nuevo bajo el sol; todos estos valores habían sido puestos en circulación por el cristianismo más genuino al comienzo de nuestra era... El Papa Francisco, tan inclinado a los gestos mediáticos, podría aventurarse también por este cambio de paradigma que seguro agradaría a su querido santo de Asís: de la complacencia con la avaricia smithiana del capitalismo al bien común propugnado por Santo Tomás. Ver para creer.

domingo, 4 de agosto de 2013

MÁS ALLÁ DE LOS GESTOS, FRANCISCO I TIENE ANTE SÍ EL DESAFÍO DE RECONDUCIR LA IGLESIA HACIA EL EVANGELIO

         Va a necesitar el Papa inspiración franciscana y habilidad jesuítica                                                         para reconducir a la Iglesia por la senda del Evangelio


Decíamos hace unos meses, por boca de Hans Küng, que el Papa Francisco estaba ante una encrucijada que debía resolver con gestos y acciones. Los gestos, por ahora, son esperanzadores. En una institución tan apegada a los signos como la Iglesia Católica, desprenderse de crucifijos aúreos y escarpines de Prada o visitar la isla de Lampedusa (símbolo de la marginación de los emigrantes a la Fortaleza europea) adquiere una indudable relevancia, mucho más en un mundo mediático como el actual. 

Superada esta prueba, sobre todo tras las inspiradas y valientes palabras de Brasil (apostando por los indignados, enmendando la plana a los políticos), el primer pontífice jesuita se enfrenta al verdadero reto: doblegar los malsanos, endogámicos intereses de la Curia y frenar el impulso del neoconservadurismo eclesial relanzado desde el pontificado de Juan Pablo II (¿por eso lo quieren hacer santo?). Entre las declaraciones más relevantes del reciente viaje carioca destacan el respeto hacia un Estado laico, dejando la Iglesia con sus afanes evangélicos. Esta apuesta choca frontalmente con el concepto de Cristiandad que pretende catequizar las sociedades e influir en ellas, contando con la complicidad de los Estados. Esta es la tesis que defiende y pone en práctica el Cardenal Rouco Varela en España (hija díscola que hay que reconquistar para la fe), metiendo a la iglesia y sus satélites empresariales en la disputa de medios de comunicación, en la educación, intentando influir en las decisiones del Gobierno, etc. Un cambio real del Papado hacia posiciones realmente evangélicas -en contra de cualquier contubernio con el poder terrenal y financiero- pasa inexorablemente por el relevo de este tipo de políticas y de aquellos que las alientan. Si esto no se produce, estaremos ante una nueva operación de maquillaje parecida a la de Obama (ese mulato políticamente correcto) en el que todo parece cambiar para que no cambie nada.

Me gustaría tener esperanza en este Papa latinoamericano que advoca el nombre de mi santo preferido, el poverello de Asís, cuya radicalidad evangélica es necesario retomar ya tras el secuestro de la Cátedra de San Pedro por los vientos neocon, que proclamaban una espiritualidad aparentemente etérea pero en realidad al servicio de los intereses del neoliberalismo rampante. No es casual en este sentido resaltar la alianza entre Reagan, Thatcher y Wojitila para algo más que acabar con el comunismo ateo... Bergoglio tiene ahora la oportunidad de cambiar esos espurios vientos por brisas evangélicas, aunque va a encontrar, está ya encontrando, muchísima resistencia. Como Jesús de Nazaret, ¿o acaso se vio al Maestro compadrear con los poderosos?