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´El Nuevo Jeremías reflexiona desde su condición de cristiano, sin aditamentos, seguidor de Jesús de Nazaret.

Tú cíñete por tanto los costados, levántate y diles todo lo que yo te ordenaré, no tiembles ante ellos, de lo contrario, te haré temblar ante ellos. Hoy te constituyo en fortaleza, en muro de bronce frente a todo el país, frente a los reyes de Judá y sus jefes, frente a sus sacerdotes y el pueblo del país. Combatirán contra ti, pero no te vencerán.
Jer. 1, 4-5, 17-18

viernes, 11 de noviembre de 2011

NO HAGAMOS MÁS DAÑO A LA IGLESIA

Texto de José María Castillo extraído de Religión digital (11.12.2011)



San Pablo tenía una obsesión: vivir de tal manera que su conducta no fuera para nadie motivo de alejarse del Evangelio. Era ésta una obsesión que tenía un fundamento muy serio: Pablo sabía que todo lo que aleja del Evangelio, por eso mismo aleja también de la Iglesia. Y esto era, sin duda alguna, lo que más le dolía al apóstol Pablo.

Este razonamiento, tan sencillo y tan claro, es el argumento que Pablo utilizó siempre para justificar por qué, teniendo tanto que hacer, no renunció nunca a su trabajo, el oficio duro de fabricar tiendas de campaña, con el que se ganaba la vida.

Pablo sabía que la predicación del Evangelio y la organización de las comunidades (“iglesias”) le daba derecho a vivir de esa tarea en favor de los demás. Pero Pablo repite, una y otra vez, que él renunció libremente a ese derecho “para no crear obstáculo alguno al Evangelio” (1 Cor 9, 12; 1 Tes 2, 9; 2, 6-12; 4, 10 ss; 1 Cor 4, 12; 9, 4-18; 2 Cor 11, 7-12; 12, 13-18; Hech 20, 33-35; cf. Hech 18, 1-4). Por tanto, Pablo sabía que, a veces, vivir de la religión, le crea problemas a la religión. Por eso Pablo cortó por lo sano. Y, en consecuencia, vivió de su trabajo, como todo hijo de vecino.

La consecuencia, que se deduce de lo dicho, es clara: lo mejor que puede hacer la Iglesia, para tener credibilidad ante la gente, es renunciar a beneficios y privilegios económicos, a los que en otros tiempos tuvo derecho, para recuperar el crédito que ha perdido. Y, sobre todo, porque ahora mismo hay gente que pasa hambre y sufre necesidades apremiantes.

Es necesario - precisamente por amor a la Iglesia - recordar estas cosas en este momento. Los medios de comunicación acaban de difundir la decisión que ha tomado el Gobierno de Mario Monti en Italia. Se trata de la decisión según la cual la Iglesia queda exenta de pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (ICI). Y es importante saber que ese impuesto, en Italia, supone mucho dinero, cantidades asombrosas de dinero. Porque los bienes inmuebles de la Iglesia, en Italia, son muchos miles de edificios de todo tipo.

Sería estremecedor saber la cantidad total de posesiones que la Iglesia tiene en la atormentada Europa. Y sería más estremecedor aún poder precisar la cantidad de dinero que la Iglesia deja de pagar por los privilegios económicos y beneficios fiscales de los que disfruta en este continente en bancarrota. ¿Sabe mucha gente que la Iglesia española ha alcanzado con Zapatero más privilegios fiscales que tenía con Franco? Esto es tan cierto que, sobre este punto, se ha escrito - que yo sepa, por lo menos - una tesis doctoral bien documentada.

Así las cosas, la pregunta que tenemos que hacernos todos los que nos interesamos por el bien y la ejemplaridad de la Iglesia, quienes afirmamos que nos interesa y deseamos que haga el mayor bien que esté a su alcance, es una pregunta tan sencilla como fuerte: lo más ejemplar que la Iglesia podría hacer en Europa, en este momento, ¿no sería dar un decreto obligando a todas las diócesis e instituciones religiosas a renunciar a todos los privilegios económicos de los que gozan y de los que se aprovechan abundantemente?

Quiero decir: ¿no sería lo mejor, que la religión podría hacer en esta situación de crisis, ofrecer a los parados, a los sin techo, a los “nadies”, todo el dinero del que ella se beneficia a base de privilegios económicos que nadie más que la Iglesia tiene? Es verdad que la Iglesia, mediante CÁRITAS y tantas otras obras benéficas ayuda a miles de gentes necesitadas. Pero, ¿no es cierto que ayudaría indeciblemente más renunciando a todo el dinero que percibe por tantos otros capítulos que nada tienen que ver con la beneficencia?

                                                                      José María Castillo

lunes, 17 de octubre de 2011

EL MUNDO SE HUNDE Y ELLOS OBSESIONADOS CON EL CONDON



¿Han escuchado vuesas mercedes alguna pastoral ía de la Iglesia Católica contra la especulación financiera? Una vaga declaración de Benedicto XVI contra la especulación con alimentos, poco más. Mientras la ciudadanía empieza a despertar ante un agresivo capitalismo financiero que ha secuestrado la democracia y pugna por cargar la crisis que ellos han provocado sobre las espaldas de la gente, la jerarquía católica sigue a por uvas, obsesionados con las cortinas de humo de siempre: la descristianización de Europa, el condón, la falta de vocaciones, las relaciones prematrimoniales... No les hemos visto indignados ante los trapicheos de Cajasur, condenar que un sacerdote de su obediencia, Miguel Castillejo Gorraiz, se haya garantizado un sueldo vitalicio de 250.000 euros anuales tras presidir ese agujero negro clerical que fue Caja Sur. Vamos, todo un ejemplo de pobreza evangélica. Tampoco hemos visto pastorales ante los atropellos de los ejecutivos de entidades financieras que se lo llevan crudo (también el dinero público con el que se ha intentado salvar sus logos). La Iglesia oficial (porque hay activistas concienciados de base), una vez más, está perdiendo una oportunidad para enarbolar los valores evangélicos, que están de lado de los indignados y no de los ricos, banqueros y políticos paniaguados. ¿Vieron algún obispo en las manifestaciones del 15-O? Pero, como ya se sabe también, la Iglesia forma parte del sistema desde el Edicto contantiniano del 313. Y nadie tira piedras contra su propio tejado...


sábado, 1 de octubre de 2011

LIMPIAR LA FACHADA



Las Jornadas Mudiales de la Juventud han supuesto una inyección de optimismo para la jerarquía eclesiástica española. Rouco y sus adláteres piensan que con este tipo de exhibiciones de poder y baño de masas se van a solucionar los graves problemas en el día a día de la Iglesia. Esa efímera fachada esplendorosa oculta, empero, una casa en ruinas. Falta de vocaciones, desapego de los ciudadanos hacia las prácticas religiosas, pérdida de imagen de los dirigentes eclesiásticos, etc. Las JMJ han puesto de manifiesto una cierta animadversión de una parte de la ciudadanía hacia la Iglesia Católica, por ellos percibida como un centro de poder que quiere imponer sus dictámenes en un Estado laico. Entre ellos había también cristianos de base que no comulgan con las ruedas de molino de este baño de Cristiandad pilotado desde la Almudena y el Vaticano...

La pintada de la foto que encabeza este comentario certifica este desafecto, así como el empeño de los servidores eclesiásticos en limpiar las verguenzas de este divorcio entre jerarquía eclesiástica y ciudadanía. Muchos sacerdotes, religios/as y seglares comprometidos trabajan cotidianamente en labores sociales y asistenciales encomiables. Ellos son, como las monjas de la foto, quienes lavan la imagen de una instutición que sus cabezas rectoras se empeñan en encuzar hacia el abismo. EStán empeñados enesa cruzada de cristianización de Europa mientras el mundo está siendo asolado por el apetito de los tiburones financieros. ¿Por qué el Papa y Rouco no ponen energía y énfasis en la condena de esta nueva forma de avaricia que está dejando desguarecidos a los ciudadanos más desfavorecidos? Porque la Iglesia, desde el 313, ha optado por el poder, traicionando el eje del mensaje de Jesús de Nazaret. Por eso no resulta molesta para los poderosos, pero empieza a desvelar ese rostro felón ante la ciudadnía más exigente.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Los corneteros del Apocalipsis




          Me sigue sorpendiendo la virulencia que la jerarquía eclesiástica española, encabezada por Monseñor Rouco y su coro seráfico, despliega contra la espiral de laicismo del Gobierno y de la sociedad españoles. Me sorprende que no lancen ningún dardo contra la espiral de odio que están sembrando los medios y cronistas cavernarios, posicionamiento que está en las antípodas de los más básicos principios cristianos. Oportunamente el periodista José María Izquierdo, que recopila la sabundantes andanadas de este TDT/Press Party, se auto-denomina "El cazavenenos" en sus crónicas de la SER. Veneno y odio es lo que superan estos plumillas metidos a implacables Savonarolas de los medios, que el citado Iquierdo ha desenmascarado en su libro Las cornetas del Apocalipis. Estos apóstoles de un falso liberalismo que más huele a intransigencia filo-fascista, nunca han sido criticados por una jerarquía eclesiástica que debe velar por la defensa de los principios cristianos (son muy celosos en otros temas convergentes con la derecha) y de convivencia social. Precisamente a esa convivencia no contribuyen esa retahila continua de insultos, descalificaciones, falsedades y virulencia que protagonizan estos corneteros del apocalipsis, con minúscula claro.

          El rosario de perlas envenenadas sería interminable. Remito para un resumen acerado y acertado a http://blogs.publico.es/trama-mediatica/. Pone la guinda este fin de semana, Isabel San Sebastián, que proclama que es un abuso que un emigrante subsahariano se aproveche de nuestra Seguridad Social para reponerse un dedo seccionado... Si por ella fuese el negrito se hubiera quedado sin falange (un ejemplo de solidaridad cristiana la de esta dama que dice inspirarse en el humanismo "cristiano"). Los ejemplos son innumerables y llegaron a su paroxismo durante la etapa en el que el impagable cornetero Federico Jiménez Losantos estuvo lideran do los micrófonos de la radio de los obispos, donde volvió a dar ejemplo de concordia y solidaridad cristianas. Esta transigencia, cuando no complicidad, con esta tribu, en sintonía con los revisionistas de nuestra Historia (impagables alusiones a la República y al franquismo) es toda una amenaza a la convivencia democrática de España, pero a nuestros obispos no ven estos peligros tan ocupados ellos en la descristianización de Europa.. Este doble rasero de nuestra jerarquía, tan apocalíptica con otros pecados veniales del laicismo rampante, contribuye a la falta de credibilidad que la Iglesia tiene entre los sectores progresistas. Entre apocalípticos anda el juego. Que Dios nos coja confesados.

jueves, 1 de septiembre de 2011

LA IGLESIA VA HACIA EL GUETO (GONZALEZ FAUS)

ESTE SERÁ EL FUTURO DE LA IGLESIA SI NO HAY UNA REFORMA PROFUNDA PRONTO QUE LA ENCAMINE POR LA SENDA DEL EVANGELIO DE JESÚS

miércoles, 24 de agosto de 2011

TRIUNFO DEL SIMULACRO

En torno a la visita de Benedicto XVI a Madrid, con motivo de las JMJ 2011, se han montado una serie de polémicas que han apartado el foco de las cuestiones fundamentales desde una óptica cristiana avanzada. Nos parece bien que venga el Papa, que se encuentre con la juventud, que acudan libremente los que quieran. ¡Faltaría más! No voy a entrar en el asunto tedioso si han sido más los gastos que los ingresos. A mí como cristiano del siglo XXI lo que me preocupa es el modelo de Cristiandad, alejado del cristianismo, que conllevan estos fastos. Un modelo preconciliar en el que es más relevante la adhesión al líder, la llamada "pastoral de la presencia" (aquí estamos) que los mensajes de solidaridad con los que sufren en una situación de gravísima crisis en España. El mero hecho de que la derecha haya sido una piña en el apoyo a estas Jornadas Mundiales de la Juventud y en la defensa a ultranza del Pontífice frente a las críticas –un tanto histéricas y trasnochadas a veces- de una parte de la izquierda, no deja de ser significativo. Si a eso añadimos el especial mimo que en todo esto ha puesto el reaccionario Presidente de la Conferencia Episcopal Española y los discursos, no menos reaccionarios, que se han licuado en la canícula agosteña… el evento pasa de significativo a revelador. En definitiva, la operación le ha salido muy bien al tándem Rouco/Vaticano, pues se ha ofrecido una imagen de baño de masas y optimismo juvenil que oculta la verdadera realidad cartografiada por los institutos demoscópicos: en España cada vez asisten menos feligreses a misa, hay menos vocaciones y la adscripción a la Iglesia Católica languidece. Esta institución se va encaminando a convertirse en un referente funcionarial para la sucesión ritual bodas-bautizos-comuniones-funerales… y un gestor de fiestas de interés turístico (Semana Santa, fiestas patronales…). De momento el simulacro, con permiso de Baudrillard, les funciona. Pan para hoy y hambre para mañana.

viernes, 1 de julio de 2011

JESUCRISTO EL LIBERADOR

Como cristiano la condición divina de Cristo no es lo que más me preocupa, ni siquiera la existencia de Dios (espero que no lea esto el Santo Oficio). Porque la vertiente más fascinante del mensaje de Jesús de Nazaret es precisamente su potencial para otorgar sentido a la existencia del ser humano y del mundo donde se proyecta. El Evangelio es una oportuna, magnífica terapia, y en eso coincide con las enseñanzas de otros grandes profetas, como Buda o el Mahoma más inspirado. En el terreno, tan denostado por los espiritualistas, de la moral práctica o de la moral de situación (la Bestia de Ratzinger), lo que verdaderamente importa es ser feliz. La liberación de Cristo es eso, liberación en todas las dimensiones: la física, la mental, la política, la social, la espiritual. Su mensaje funciona con ese impulso liberador, y eso es lo que en verdad importa.
Como la jerarquía y los guardianes del orden responden normalmente a los intereses de los poderosos, tienen a poner el foco en disuasorios aspectos espiritualistas. No sea cosa que calibremos los resultados aquí y ahora, no vayamos a levantar las alfombras pietistas y salgan todas las miserias y explotaciones que bajo ella se esconden. Pero el test para distinguir a los verdaderos “replicantes” cristianos no es tan complicado como el de Blade Runner. Basta con comprobar si son felices, si transmiten una vitalidad contagioasa y liberadora. Si esa pupila de felicidad no se dilata son católicos o replicantes de esos grupúsculos que hace tiempo traicionaron el mensaje del nazareno.