El reciente estreno de una película musical inspirada en la célebre obra de Victor Hugo me ha hecho pensar que las lecciones del escritor romántico no están tan lejanas. Este propone una dimensión dual en Les miserables: la miseria material y la miseria moral. Es chocante, porque mientras en la España actual ambas crecen a marchas forzadas... La primera porque están desmontando las entretelas productivas y el Estado de Bienestar, la segunda porque está aflorando a raudales a medida que vamos exhumando el tremendo pudridero en que se había convertido la democracia española. La miseria moral está en la clase política, responsable en muy alto grado por su rol dirigente, pero también en las pequeñas claudicacines de los ciudadanos en el día a día. No habría casos "sobrecogedores" si nadie los cogiera, ´las élites corruptas no se hubieran permitido esos atropellos sistémicos si los ciudadanos hubiéramos dejado de votarlos o los hubiéramos echado a gorrazos... La miseria moral, con permiso de Victor Hugo, está en el empleado de banco que vende duros a cuatro pesetas, en el encargado de inmobiliaria que no dice toda la verdad, en los responsables de recursos humanos que tratan a los empleados como ganado, en los psicólogos que proporcionan técnicas coercitivas, en las empresas que no respetan una economía del bien común (donde las desproporciones entre salarios están a la orden del día), la no ética miseable está en los que miran a otro lado, en los pelotas, en los que ríen las gracias abusivas de los poderosos, en los tiralevitas, sicarios, cipayos, mamporreros, en los avaros, en los que solo piensan en su propio beneficio, en los profetas qeu no denuncian la Miseria... El problema es que el Reino del poscapitalismo que padecemos ha instaurado estos valores egoístas y avaros de Adam Smith, Spengler y compañía; valores que están en las antipodas de los del reino de Jesús de Nazaret. La crisis española es un problema de miseria económica a la que ha llevado la miseria moral de unas élites corruptas y una ciudadanía entre engañada, impotente o pusílánime.
Jeremías era un profeta "quejica", con mala fama, pero necesario para atizar el acomodamiento del Pueblo de Dios. Necesitamos nuevos Jeremías para reconducir las iglesias vendidas al Poder y sacudir las conciencias de las autosatisfechas sociedades occidentales. El Éxodo y el lamento siempre son creativos...
¿QUÉ VAS A ENCONTRAR AQUÍ?
´El Nuevo Jeremías reflexiona desde su condición de cristiano, sin aditamentos, seguidor de Jesús de Nazaret.
Tú cíñete por tanto los costados, levántate y diles todo lo que yo te ordenaré, no tiembles ante ellos, de lo contrario, te haré temblar ante ellos. Hoy te constituyo en fortaleza, en muro de bronce frente a todo el país, frente a los reyes de Judá y sus jefes, frente a sus sacerdotes y el pueblo del país. Combatirán contra ti, pero no te vencerán.
Tú cíñete por tanto los costados, levántate y diles todo lo que yo te ordenaré, no tiembles ante ellos, de lo contrario, te haré temblar ante ellos. Hoy te constituyo en fortaleza, en muro de bronce frente a todo el país, frente a los reyes de Judá y sus jefes, frente a sus sacerdotes y el pueblo del país. Combatirán contra ti, pero no te vencerán.
Jer. 1, 4-5, 17-18
sábado, 16 de febrero de 2013
lunes, 11 de febrero de 2013
BENEDICTO XVI RENUNCIA: EL AMAESTRADOR Y LOS LOBOS
Benedicto XVI renuncia a la Cátedra de San Pedro. El gesto le honra aparentemente; hacia muchísimo tiempo que no se producía un evento semejante en la colina Vaticana. Esta insólita decisión hace correr ríos de tinta. Los católicos la ponderan, los críticos desatan las especulaciones... Los silencios del Papa revelan conspiración, lucha por el poder, intrigas, corrupción. ¿Es Benedicto XVI la víctima, el héroe arrumbado por los buitres purpurados?
Ratzinger ha sido el arquitecto restaurador de una Iglesia entendida como Cristiandad tras los flirteos del Vaticano II con la Iglesia como comunidad cristiana. El cardenal alemán era el ideólogo de ese actor y hombre de acción polaco que puso en práctica esa deriva reaccionaria. Esa restauración del poder, de la jerarquía ha acabado por devorar su inductor ideológico, convertido ahora en venerable y vulnerable anciano...
Ratzinger/B XVI no es pues un héroe, tampoco una pobre víctima, es más bien un estratega cuyo juego se ha vuelto finalmente contra él. Es un amaestrador que ha sido devorado por los lobos que han acudido al festín del poder sacro restaurado.
Otro mito, el Papa intelectual de primera línea. Ratzinger está académicamente a años luz del actor polaco que lo precedió, aunque no tiene sus habilidades comunicativas y empáticas en estos tiempos donde se valoran todos los resortes de la inteligencia. Ratzinger compartió formación teológica con Hans Kung, el gran mentor del método histórico-crítico que pretende abordar las cuestiones de fe con la luz de otras disciplinas científicas puedan arrojar. Como máximo responsable de la Sagrada Cogregación para la Doctrina de la Fe (la nueva versión del Santo Oficio) persiguió estas teorías consideradas por él desviadas y heréticas, apartó de su magisterio a gente tan brillante como el citado teólogo alemán, Jon Sobrino, José Tamayo y tantos otros. La ortodoxia reaccionaria, el dogmatismo tenían que predominar. De la profundidad teológica del actual Papa da fe su útima publicación donde se refiere a los Magos de Oriente y a la iconografía del Pesebre, ejemplos de una teología bizantina, casuística y evasiva que, empero, ha sido muy aireada por unos medios entregados.
El decimosexto Benedicto se va, con una ráfaga final de sabiduría que entronca con el santo fundador de Europa del que tomó el nombre. Es una buena noticia, sobre todo si propicia la entrada de aire fresco en una Iglesia que se ha resistido a lavar sus miserias. Miserias, todo hay que decirlo, a las que el Papa saliente se enfrentó con más valentía que el anterior, tan beatificado como tolerante con pederastias y nepotismos. La iglesia tiene ahora un oportunidad pero los lobos y las hienas están al acecho...
domingo, 10 de febrero de 2013
EUGENIO TRÍAS Y LA CRÍTICA DE LAS MISERIAS DE LAS RELIGIONES. IN MEMORIAM
Ha muerto Eugenio Trías, un filósofo genuino porque buscaba el conocimiento, la verdad. A veces uno se pregunta si la filosofía ha devenido un sofismo más o menos actualizado, políticamente correcto. Eugenio pensó sobre las religiones y dijo cosas muy juiciosas, como esta:
<<Lo peor de las religiones es su conexión con ciertas formas obscenas de política. Y que prevalezca lo literal. Ya en el siglo XIV se había separado lo que el Corán tiene de legislación o de reelaboración en términos simbólicos. Lo terrible es que, tras un periodo de crítica y escepticismo, se vuelva a la lectura literal>>.
No tengo nada más que decir. La actualidad confirma esa sospecha... Simplemente quiero relacionar ambos polos. La creciente literalidad del catolicismo oficial español, por cierto, beneficia siempre a los poderosos.
jueves, 7 de febrero de 2013
LA JERARQUÍA NO VE LA CORRUPCIÓN DE LOS POLÍTICOS "CATÓLICOS"
Si un católico se declara homosexual concita las iras de nuestra jerarquía. Si un declarado fiel de la Iglesia romana comete un flagrante delito de corrupción política, los pastores miran al otro lado, mucho más si responde a las siglas del PP (supuesto partido católico). Eso explica que en el mayor estercolero de nuestra democracia, con continuos escándalos encadenados protagonizados por conservadores católicos (Camps, Acebes, Cotino, Ana Mato...) Rouco y los suyos no hayan pasado de vagas insinuaciones moralistas. Como en los viejos tiempos, la Iglesia focaliza las invectivas en la moral sexual (el aborto y el matrimonio homosexual son, al parecer, las Bestias negras) y deja hacer a la clase poderosa que, supuestamente, es más fiel a su doctrina; aunque esta esté desfalcando el país y dejando sin cobertura social a sus ciudadanos. Entre la alianza de oligarquías que están estrangulando a los españoles y desnaturalizando nuestra joven democracia, la Iglesia Católica ocupa un puesto no por languideciente menos significativo. Los argumentos anticlericales de la izquierda vuelven a cobrar sentido ante este tipo de compadreos entre los obispos y los políticos de la derecha. Era esta una oportunidad de oro para que los primeros hicieran oír una voz ética, se alinearan con los que sufren, con los que son exquilmados por estas minorías aprovechadas. Todo lo contrario, la Conferencia Episcopal está demasiado ocupada aspirando a que el presuntamente corrupto Rajoy reciba a su Presidente en la Moncloa o a que les mantengan sus privilegios inmobiliarios, fiscales o docentes... Lo de siempre, no hay que molestar al Poder, sino aliarse con él, aunque esté cubierto de mierda. Todo lo contrario de lo que predicó y ejemplificó el Maestro de Nazaret, hasta el punto con ofreció su vida por esa causa. Rouco y os suyos sin duda que lograrán privilegios y tantos políticos, pero hace tiempo que han perdido la senda del reino de los Cielos: allí habitan los anawin (los pobres, los desahuciados, los marginados, los estafados por los oligarcas que nos dominan).
lunes, 28 de enero de 2013
lunes, 21 de enero de 2013
LA CORRUPCIÓN ES EL PROBLEMA
Las revelaciones sobre el caso Bárcenas revelan un secreto a gritos: la financiación ilegal de los partidos en España, la corrupción sistémica que afecta a las organizaciones políticas principales. Este es un problema politico, un problema social (más en estos tiempos de sacrificios para los ciudadanos) y un problema ético de primer orden. La Iglesia debería ser vanguardia en la denuncia de este cáncer. Algo de ello ha intuido el ultraconservador pero con olfato obispo Munilla, más pegado a la realidad que el resto de sus seráficos compañeros de la Conferencia Episcopal. Y especialmente el presidente, Monseñor Rouco Varela, más preocupado porque el Gobierno le reciba que por cantarle las verdades del barquero al presidente que con más contundencia está gobernando contra los intereses de los ciudadanos (y también de sus feligreses). El silencio también es elocuente políticamente y no me parece exagerada la afirmación de algunos periodistas de que "Rouco está convirtiendo la Iglesia española en una sucursal del PP". La ciudadanía está cada vez más indignada y mira a la Iglesia y solo encuentra silencio cómplice. Y luego se extrañan de que la filegresía es cada vez más menguante...
viernes, 11 de enero de 2013
EN POSITIVO PARA EL 2013. SOY FELIZ EN ARMONÍA ESPIRITUAL CON EL UNIVERSO
Nuevo Jeremías quiere comenzar el 2013 traicionando levemente su habitual tono jeremíaco, valga la redundancia. Una vez al año… , o quizá también por aquello de los buenos propósitos… Nuevo Jeremías empezó a blandir el látigo porque veía que todo era impostura y simulacro a su alrededor. Un sentimiento parecido debió experimentar Cristo cuando decidió expulsar a los mercaderes del templo… Pero Nuevo Jeremías sabe que el cristianismo es un mensaje en positivo, por eso ahora quiere hacer profesión de este credo optimista.
¡Soy feliz porque soy cristiano! Esto me colma, me hace vibrar… Ser cristiano (no confundir con “ser católico” a la vieja usanza) es una manera decente de afrontar el mundo, de integrar todas las astillas en que ha saltado este mundo hipercomunicado en su clamorosa soledad y ruido hueco. Entiendo el mensaje de Jesús de Nazaret como una liberación total, como un camino gozoso hacia la plenitud humana; sí, aquí en la Tierra, sin necesidad de esperar a paraísos futuros. Conforme más profundizo en el Evangelio más me percato de que es un mensaje para ser feliz aquí. ¿Y el mal? El mal existe, naturalmente, pero es la concreción en los seres humanos de los impulsos de poder, avaricia y ambición. Curiosamente todos los demonios parecen encarnarse en este miserable capitalismo deshumanizado que se ha impuesto como única salida. Todos los valores se supeditan al Mercado, al poseer, al aparentar. Y eso no nos hace felices (<<es más difícil que un rico….>>), por eso Cristo arrojó su ira contra aquellos mercaderes que nos desvían del objetivo principal: llevar una vida rica y equilibrada espiritualmente. Por eso, aunque tengo ganas de seguir fustigando o de huir del mundo, sigo proclamando que vivir en esa armonía con el universo (Cristo, Buda y otros profetas lo proclamaron) es la única vía para alcanzar la verdadera felicidad, que no está precisamente en el centro comercial más cercano.
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